
OMG, fué un día de esos que parece que te levantaste con el pie izquierdo, se me hizo tarde para llegar al trabajo, ya era viernes y hubo mucha presión y no se diga estrés, y ya en la noche mi Rey fue por mi para invitarme a cenar, hasta ahi todo bien. Decidimos cenar una deliciosa pizza para los amantes de la carne, esa que tiene dedos de pan sazonado con queso en la orilla; pues el problema no fué la comida, la bebida ni el ambiente, el problema fue que a mi amado rey se le ocurrió pedirme mi teléfono para ver si le era fiel o no...
Cuando se me iba a ocurrir cosa semejante? digo, hay algunas llamadas o mensajes que se te olvidan borrar, otras que prefieres dejar. Total, que efectivamente, mi rey encontró algunos mensajes que me había mandado mi Torre, me preguntó que quien era él y yo no tuve más que contarle de él (ok, tal vez omití algunas cosas) pero no era nadie del que hubiera por que preocuparse.
Terminamos de cenar y nos fuimos, claro que él seguia molesto de saber que alguien con quien sigo tratando en el trabajo me mande mensajes y se refiera a mi como CORAZÓN...

No hay comentarios:
Publicar un comentario